Consejos para disfrutar de un viaje económico en París

Guía de consejos 22 de Mayo del 2008

París

Una de las ciudades más conocidas de Europa y de las más visitadas es también de las que más caras nos pueden salir si no nos andamos con ojo. Podemos ser presa fácil de los precios desorbitados ya que la mayoría de las guías especializadas están pensadas para gente del lugar y no para los turistas. Si tienes la idea de visitar la ciudad de París, no te preocupes porque hay una serie de trucos para que el turista medio pueda permitirse un viaje como su fuera un parisino y a precios aceptables.

1) Organiza el viaje: siempre puedes viajar con una compañía de low cost donde puedes encontrar billetes de ida y vuelta a muy buen precio. Hay que asegurarse de si existen suplementos por facturar el equipaje y seguro de viaje. Por otro lado, normalmente acabaremos en uno de estos dos aeropuertos: Charles de Gaulle, donde son usuales las pérdidas de las maletas y donde los autobuses salen más caros; y el aeropuerto de Orly que es más pequeño, los autobuses son más económicos, etc.

2) Los transportes son similares a los de Madrid. Existen tarjetas turísticas y de transportes. Estas últimas permiten un uso ilimitado del metro, autobús y tren aunque hay que tener cuidado y no comprar sólo la tarjeta ya que si no tienes el abono te pueden multar. Lo mejor es desplazarse por París en metro o tren de cercanías (si queremos ir a la periferia de la ciudad). Una tarjeta turística de un día cuesta unos 9 euros para visitar tres zonas, etc. Otra opción es desplazarse en bicicleta ya que desde que se han instalado la redes Velib resulta muy cómo llegar a cualquier sitio. Los precios se pueden consultar en su página.

3) Alojarse en París es de las cuestiones más caras. Es muy difícil conseguir habitaciones en hoteles pequeños por menos de 50 euros la noche. La cadena de hoteles Balladins ofrece precios asequibles y en Accord Hoteles suelen tener tarifas interesantes. Si eres estudiante puedes intentar conseguir habitación en los foyers y en los albergues.

4) La comida. Las grandes cadenas son bastante asequibles como los centros Leader Prix, ED, Monoprix (este abierto más allá de las nueve de la noche). Otra opción es comer bocadillos o crepes. En los restaurantes de la zona de la Rue Mouffetard hay buenos precios y muy buenos menús. Por otro lado, los restaurantes chinos, turcos, griegos, etc. son mayormente asequibles y se pueden encontrar menús desde 5 euros. Por otro lado, para salir por la noche los sitios más animados y asequibles son los pubs irlandeses.

5) Los museos más importantes de París también resulta caros. Una recomendación es la visita del museo D’Orsay cuya entrada cuesta 10 euros, menos el primer domingo de cada mes que es gratuito. Visitar las iglesias de Santa Genoveva o Notre Dame es gratuito y también se puede disfrutar de conciertos, de todos los estilos, al aire libre en distintos recintos y parques. Es de obligada visita Le Petit Palais (cuya entrada es gratis), Le Grand Palais, Los jardines de Luxemburgo, que suelen albergar exposiciones al aire libre; Le Bois de Boulogne (un bosque inigualable), etc. Para los romanticos, la visita al Trocadero les hará disfrutar de las vistas de la torre Eiffel y de los Campos de Marte.

Enlaces de interés:

Oficina de turismo de París
Cercanías París
Transporte público

Las low cost traen a España un 31,5% más de pasajeros en el primer trimestre del año

Noticias del sector 29 de Abril del 2008

No es ninguna novedad, sino una de las reglas básicas del mercado, aquella que dice que a menor precio, mayor demanda o, como reza el dicho popular, para que unos suban es necesario que otros bajen. La irrupción de las llamadas “low cost”, compañías aéreas de bajo coste (CBC), ha trastocado por completo el mercado y amenaza a las grandes compañías con seguir avanzando a pasos agigantados. Por el momento, en España de cada 100 turistas que nos han visitado entre enero y marzo de 2008, 42 lo han hecho a través de compañías de vuelos baratos.

Según datos del Ministerio de Industria, durante los tres primeros meses del año los aeropuertos españoles recibieron 12,1 millones de pasajeros, de los cuales 5,1 llegaron en vuelos de aerolíneas de bajo coste. Estas cifras suponen un incremento del 31,5% respecto al año anterior, frente al descenso del 1,5%, registrado por las compañías tradicionales. Además el grado de ocupación de los vuelos en CBC estuvo un 4,5% por encima del de las compañías aéreas tradicionales, con unas cifras del  82,5% y el 78%, respectivamente.

La agresiva Ryanair, que ha sido protagonista de diversas guerras de precios, lidera el ranking de CBC, con 548.000 pasajeros internacionales, seguida de cerca por Easyjet, con 354.000 pasajeros y Air Berlin, con  309.000 pasajeros. El principal mercado de origen fue el Reino Unido y el destino más visitado Cataluña. Ingleses, alemanes e italianos, los principales turistas europeos en nuestro país, se decantaron por los enclaves costeros, convirtiendo a los aeropuertos de ciudades como Palma de Mallorca, Barcelona, Alicante o Tenerife en auténticos hervideros de tránsito internacional.

Desde que, a comienzos de la presente década, las CBC iniciasen su andadura en el mercado, el éxito de las mismas es indiscutible e internet ha sido su mejor arma. Siguiendo la estela de la estadounidense Southwest Airlines, las aerolíneas europeas de bajo coste han sabido hacerse un hueco en el mercado y competir con sus superiores. Su lema: llenar el avión a precios muy bajos y mediante unos sencillos trámites que cualquiera puede efectuar desde su casa frente a la pantalla de un ordenador conectado a la red. Su influencia es tal que compañías que se tenían tan a buen seguro como Iberia, nacida bajo el paraguas proteccionista del Estado, se han visto forzadas a competir en los mismos términos. Clickair, hermana menor de Iberia, es el ejemplo más notable en España. La pregunta es: ¿las compañías tradicionales están condenadas a extinguirse a largo plazo?

Enlaces de interés:

Estudio sobre las CBC del Ministerio de Industria, marzo 2008
Las low cost copan el cielo europeo, reportaje de El País
Un cielo abierto a todos, reportaje de Cinco Días

Las principales aerolíneas estadounidenses cobrarán 16 euros por la segunda maleta facturada

Noticias del sector 29 de Abril del 2008

Las cinco grandes aerolíneas estadounidenses, como United y US Airways, han presentado su estrategia de cobrar 25 dólares (unos 16 euros) a los clientes por facturar la segunda maleta como medida para aumentar sus ingresos y que, además, les permitirá ahorrar gastos en combustible.

Esta medida atiende a la subida del precio del crudo que, los pasados días, ha alcanzado los máximos históricos provocando que las empresas lleven a cabo políticas estratégicas más duras. Se trataría de imponer un gravamen o coste adicional sobre el equipaje que va a afectar tanto a los clientes que viajen por ocio como a los que lo hagan por negocios.

A parte de United y US Airways, se han sumado a esta iniciativa las compañías Continental Airlines, Delta y Northwest que, según el diario The New York Times en su edición digital, comenzarán a cobrar este sobrecoste a principios de mayo. Además, a partir del 15 de mayo, las compañías de bajo coste, como Air Tran, han decidido también aplicar una tarifa a los equipajes adicionales pero a un precio menor (10 dólares) y, a partir de la tercera maleta, unos 50 dólares más.

 

Con este tipo de políticas, las aerolíneas consiguen ganar en rentabilidad y competividad con el resto de compañías aéreas. Buscan poder ofrecer billetes al menor precio básico posible y, a cambio, incluir costes adicionales que les permitan obtener beneficios. Esta medida puede ser vista por los viajeros como una intrusión y se ha tenido en cuenta la posibilidad de que los clientes terminen pasándose a otras compañías que no cobren dichos costes. Sin embargo, la tendencia es que todas las aerolíneas sigan la misma política.


Para más información:

Noticia en The New York Times

Continental Airlines

US Airways

United Airlines

Delta Airlines